Encuentra tu verdadero Yo, tu espacio de conciencia y conexión espiritual.

 

La trascendencia, las preguntas existenciales, nuestra parte espiritual, es inherente al ser humano, independientemente de nuestras creencias, que en muchas ocasiones vienen fundamentadas y basadas en aspectos culturales, sociales y de aprendizaje común.

Si apartamos por un momento, aprendizajes, cultura, límites mentales, rebasamos nuestra experiencia mental y nos adentramos en la respiración profunda, y lo repetimos durante cierto tiempo, dejándonos llevar, somos capaces de acallar nuestro ruido exterior y también nuestro ruido mental, apaciguando nuestro Ser. Conectamos con nuestro cuerpo emocional y si continuamos respirando profundamente, seremos capaces de serenar nuestras emociones también.

Cuando tu cuerpo físico está en calma, tu mente tranquila y tus emociones serenas y en equilibrio, el estado de paz interior aumenta cada vez más. Si continuas por un ratito más en ese estado, habrás sido capaz de conectar con tu Ser, con tu conciencia, con tu yo más intimo. A ese estado de paz y de tranquilidad, te puedes acercar siempre que quieras, está en tu interior. Has entrado al espacio del corazón. Tu cuerpo, mente y emociones, se retiran para dar protagonismo a tu conciencia, a quien realmente eres.

Allí eres capaz de escucharte, de comprenderte y comprender a otros, de aceptar, de confiar, de vivir realmente de otra forma. A ese espacio, a esa vibración, a ese estado interior de conexión plena, nos referimos cuando hablamos de nuestra parte espiritual. Aquello, que cuando accedes, se convierte en una corriente y flujo de vida. Aquello que te permite ver más allá de los estereotipos, aquello que es una fuente infinita de amor y de paz, un estado de confianza tal, que te genera un impulso de acción lleno de alegría, que nada lo puede parar, pues es infinito, es nuestra conexión espiritual al TODO. En algunas culturas, lo llamamos Dios, en otras Jehová, Yahvé, Alá, Universo, Sol... no podemos nombrar tantas y tantas denominaciones de este espacio personal que nos une a todos... te invito a respirar, respirar y respirar profundo en calma, sin expectativas, sólo respirar... encontrarás seguro lo que andas buscando... A ti mismo.

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